Fuengirola despide el verano con algo más que buenas sensaciones. Los datos conocidos tras los meses de mayor afluencia turística dibujan el retrato de una ciudad que ha sabido convertir su atractivo turístico en actividad económica, empleo, seguridad y proyección internacional.
Con una ocupación hotelera superior al 90% durante junio, julio y agosto, según los datos de la patronal hotelera AEHCOS, y una tasa de paro situada por debajo del 4,5% (en relación con la población, no a su población activa), Fuengirola afronta el final de la temporada estival mostrando la fortaleza de un modelo turístico que continúa generando actividad y oportunidades.
Pero el éxito de un destino turístico no se mide únicamente por el número de visitantes. También por la capacidad de una ciudad para ofrecerles seguridad, servicios, espacios públicos cuidados y una programación capaz de mantener viva la actividad durante todo el verano. Y en este apartado, las cifras también resultan significativas.
El dispositivo especial de seguridad de la Policía Local ha contabilizado 13.267 actuaciones y más de 10.500 horas de servicio entre junio y principios de septiembre. A ello se suma el trabajo desarrollado en el litoral, con alrededor de 25.000 actuaciones del Servicio de Salvamento y Socorrismo, cerca de 50.000 acciones de los vigilantes de playa y un notable incremento de la aerovigilancia mediante drones.
El dato más relevante es que, de acuerdo con el balance municipal, no se han registrado incidentes graves durante los meses de mayor concentración de visitantes. La seguridad, por tanto, vuelve a situarse como uno de los activos que contribuyen a la solvencia de Fuengirola como destino turístico internacional.
También las playas han demostrado su capacidad para atender a una demanda turística cada vez más diversa. Las más de 5.000 asistencias al baño realizadas en los espacios destinados a personas con movilidad reducida reflejan una apuesta por un litoral accesible y para todos, mientras que el reconocimiento recibido en 2026 por la Asociación de Educación Ambiental y del Consumidor refuerza la imagen de calidad de las playas fuengiroleñas.
A todo ello hay que añadir la actividad cultural, deportiva y de ocio. Cerca de un centenar de propuestas municipales han reunido a más de 50.000 participantes, mientras que Marenostrum Fuengirola ha dado un nuevo salto al superar los 300.000 asistentes en su última edición. El festival se consolida así no solo como una referencia musical, sino también como uno de los grandes escaparates de la ciudad hacia el exterior.
Y es precisamente esa capacidad para proyectarse internacionalmente uno de los elementos que mejor explican el momento que atraviesa Fuengirola.
El turismo ya no se limita al tradicional modelo de sol y playa. La ciudad ha incorporado la cultura, la música, el deporte, la gastronomía, la accesibilidad y los grandes acontecimientos a una oferta que busca atraer visitantes durante todo el año. La presencia, por quinto año consecutivo, de estrellas de la NBA en el Centro de Entrenamiento Fuengirola-Higuerón, junto con la próxima visita de los Cleveland Cavaliers, es un ejemplo especialmente visible de esa estrategia de internacionalización.
Fuengirola está consiguiendo que su nombre aparezca asociado a ámbitos que trascienden sus playas. Y eso tiene un valor económico y promocional difícil de cuantificar: cada gran evento, cada deportista internacional y cada visitante que regresa a casa con una buena experiencia contribuyen a reforzar el posicionamiento de la ciudad.
El balance del verano deja, por tanto, una fotografía con varios elementos que se retroalimentan: una elevada ocupación turística, un mercado laboral con cifras de desempleo contenidas, una intensa actividad comercial y hostelera, una agenda de eventos capaz de atraer público y una estructura de seguridad y servicios preparada para afrontar los meses de máxima presión.
No es únicamente cuestión de llenar hoteles. Es cuestión de que una ciudad tenga capacidad para funcionar cuando está llena.
Y Fuengirola ha vuelto a demostrar durante este verano que esa capacidad existe.



